Un vecino de O Grove es el segundo detenido por la macroestafa bancaria

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Fuente: "La Voz de Galicia"
Podría ser la persona a la que el primer arrestado pretendía entregar 400.000 euros
En la operación Gilito aparecen grandes empresas gallegas como perjudicadas
Recibos falsos de pago inmediato para captar fuertes ingresos

(Lugar: la voz| lugo/lalín)
La macroestafa bancaria que investiga la Guardia Civil de Pontevedra y Lugo tenía como víctimas a varias empresas petroleras entre las que presuntamente se encuentra Repsol. En la lista de presuntas afectadas podría figurar al menos una gran firma gallega.
La investigación, que continúa abierta, ya tiene nombre. La denominada operación Gilito cuenta ya con un segundo detenido. Se trata de M.?G.?S., de 45 años y vecino de O Grove, a quien se le imputa un presunto delito de estafa. El hombre, detenido el viernes en Lalín por agentes de la Guardia Civil de Lugo, pasó ayer a disposición del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Becerreá.
La declaración estaba prevista para las cinco de la tarde, pero fue aplazada después de que el detenido rechazase el abogado de oficio que le había sido designado para solicitar la presencia de un letrado elegido por él y a quien esperaban a última hora de ayer en el juzgado de la localidad lucense.
Al parecer, esta persona era la presunta receptora de los 400.000 euros que el primer detenido, M.A.S.C., de 22 años, tenía que haber sacado de una cuenta del BBVA de Becerreá. La supuesta colaboración del primer imputado con las fuerzas de seguridad propició esta segunda detención con la que la Guardia Civil intenta ir tirando del hilo de esta trama de ingeniería financiera.
La complejidad de la operación ha hecho necesaria la intervención de efectivos de la Unidad Central Operativa de Policía Judicial de la Guardia Civil con sede en Madrid, que cuenta con un departamento específico para este tipo de delitos. Se trata de un equipo encargado especialmente de las investigaciones que se refieren, como es este caso, a presuntas estafas cometidas mediante comercio electrónico.
Aunque por ahora la operación Gilito se salda con sólo dos detenidos, se cree que podría haber implicadas en la trama otras personas, que como presuntamente hacían estos dos, tuviesen como misión actuar de correos a cambio de una sustanciosa comisión que podría situarse en torno al 10% de las cantidades manejadas. El primero de los detenidos era el encargado de sacar dinero de una de las cuentas y el otro, de recibirla. Al parecer, el dinero estafado a las multinacionales iba a cuentas abiertas en diferentes localidades lucenses.